martes, 5 de octubre de 2010

La parte de atras...

Cuando era chica, me encajaron a que mis abuelos maternos me cuiden todo el dia... hasta los 4 años mas o menos...
Mis abuelos, que nunca nos dejaron decirles abuelos, ni nonos, habia que llamarlos por su nombre, Lini y Gre, tenian una zapateria en palermo.
La zapa como le deciamos con mis primos, era un lugar genial. Tenia 2 mundos, la parte de venta al publico, y la parte de atras, que eran pasillos llenos de estanterias con cajas de zapatos hasta el techo. De mas esta decir, que las nenas de la familia, nos pasabamos horas probandonos zapatos que nos quedaban gigantes.
Hace mas o menos 20 años que la cerraron, pero me sigo acordando de cada cosa como si la hubiera visto hoy.
Los pisos de la parte de atras eran de madera flotante, cuando caminabas hacia un ruido hueco tremendo. Era oscuro, misterioso, ideal para jugar a las escondidas. Tenia 2 patios minusculos, un sillon cama de cuero verde, una cocina con una heladera siam, y una mesa de formica verde redonda. Los sifones de soda eran los de metal que se recargaban. Y habia un olor a poxiran constante.
Con los primos, los 3 mas grandes y mi hermana, que somos de la misma generacion, y los que mas vivimos ahi adentro, haciamos desastres, volviamos locos a lina y a gre, haciendo todo lo que no podiamos.
Habia tambien unas pinzas extrañas que servian para agujerear zapatos, y otro aparato que servia para agrandarlos. Eran cosas raras, nunca mas vi cosas asi.
El patio del fondo, tenia salida a un parque que era de un edificio, y a su vez por atras podias dar una vuelta y salir a la calle. Claro, que era una parte que en realidad no podiamos usar. Por supuesto, nos divertiamos dando la vuelta por ahi.
No se porque tengo el recuerdo de que la parte de adelante tenia una alfombra color mostaza, pero en realidad todos dicen que era roja. Cuando llovia, mi abuelo ponia una alfombra de plastico transparente.
Al lado habia una marriquineria, y al otro lado creo que una optica.
Los zapatos de mi abuela son todos de la zapa, hace 20 años que la cerraron, y no se volvio a comprar zapatos, ni lo volverá a hacer.
Cuando era chica, me parecia que era un negocio gigante. Ahora cuando paso, siento que es muy pequeño, me da ternura.
Iba al jardin a la vuelta, siempre me iba a buscar alguien distinto. Incluyendo el tio chicho, que era hermano de mi abuela. Pero podia ir cualquier otra persona. Los cordones de la vereda siempre me parecieron muy altos.
Mis primos vivian a la vuelta de la zapateria, cuando venian del colegio venian a jugar conmigo, o yo iba para alla. Era otro mundo, tenian computadora, con jueguitos. Eso era muy evolucionado para la época, y muy divertido.
Yopes

Pd: esto lo escribi hace un tiempo, y lo tenia en borrador como para continuarlo, y si bien, acabo de subir, me pinto subir esto asi como estaba... pero continuará

2 comentarios:

Gastón dijo...

Más allá de tratarse de una zapatería, estos son recuerdos que por razones particulares e interiores... dejan su imborrable HUELLA.

Besos

Basta de chitear dijo...

exactamente... imborrable huella...